Conozcamos a los mentores: Álvaro Pareja

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Alvaro-Pareja

SW Málaga: Cuéntanos un poco quién eres, a qué te dedicas, lo que te apasiona…

Soy un disidente empresarial, contrabandista de ideas y traficante de “armas” para emprendedores. ¡Me explico! No me gusta cómo funcionan muchas empresas ahora: ni los valores que las dirigen, ni su cultura, ni lo poco que aportan a sus empleados, a la sociedad y nuestro planeta. No estoy de acuerdo, y lucho contra ello, así que en ese sentido, soy un disidente empresarial.

Hago contrabando de ideas, es decir, me gusta crear más allá de los límites ‘habituales’, ofrecer nuevos formatos y experiencias a los participantes en estos eventos y programas (como leanXtreme) y poner el foco en causar el máximo aprendizaje e impacto en pequeños grupos, en gente que esté dispuesta a cambiar las cosas.

También trafico con “armas” para emprendedores, para que puedan tener más oportunidades de sobrevivir y alcanzar el éxito en un entorno tan hostil y competitivo como el actual. En este momento, las “armas” más potentes para lograrlo son Lean Startup y Customer Development, metodologías ágiles que permiten disminuir el riesgo de fracaso y emplear de forma óptima los recursos disponibles, que normalmente son escasos.

Por cierto, un saludo a los servicios de inteligencia y sus ‘bots’ de palabras clave, que me estarán leyendo ahora.

SW Málaga: ¿Qué opinas de los Startup Weekend? ¿En qué crees que se diferencia de otros eventos similares?

Startup Weekend es una fórmula “express” basada en la co-creación de productos/servicios mínimos viables. Es genial ver a gente que en muchos casos no se conocía previamente trabajar hasta el límite de sus fuerzas durante un fin de semana. Es una experiencia vital muy recomendable, y en ocasiones, el comienzo de algo más.

Me encanta porque me permite trabajar “codo con codo” junto a los equipos, aportándoles valor y experiencias propias y de otros equipos con los que he trabajado anteriormente. Es una forma de inteligencia colectiva aplicada. Esas 54 horas son muy intensas, pero la sensación de escasez (de tiempo) saca lo mejor de cada uno. Se trata de crear y poner en marcha, con lo mejor que sabes, como si no hubiera mañana.

No se trata de crear una “empresa” en un fin de semana, como a veces se percibe desde fuera, sino de conseguir una primera versión de un producto/servicio que sea útil, que realmente solucione algún problema a alguien.

SW Málaga: ¿Qué crees que podrás aportar a los participantes?

La principal labor de un mentor debe ser facilitar, ya sean conocimientos y herramientas, nuevos enfoques, contactos, ideas, etc. Es importante mantener una buena dinámica de trabajo, y operar desde los valores que propone Startup Weekend: colaboración, co-creación, responsabilidad social y con nuestro entorno… son conceptos difíciles de explicar, pero muy fáciles de sentir y de compartir con otros. Es muy probable que para los participantes haya un antes y un después de Startup Weekend Málaga.

SW Málaga: ¿Qué tipo de proyectos crees que tienen más posibilidades en una situación económica como la actual?

Solamente aquellos que consigan aportar verdadero valor a sus potenciales clientes. Estamos saturados de información, de propuestas, productos y servicios. Saldrá adelante aquello que merezca la pena, y ese debe ser el objetivo desde el primer minuto.
Una de las primeras cosas que los equipos comprenderán es que una idea no vale mucho si no se ejecuta bien. Esta ejecución será buena si existe talento, compromiso, y una fuerte orientación a resultados. No estaremos el fin de semana dándole vueltas a una idea, sino haciéndola posible.

SW Málaga: Seguro que hay muchas personas que piensan en poner en marcha su propio proyecto, pero no terminan de dar el paso por miles de razones, ¿qué les recomendarías?

La única forma de dar un paso es poner un pie delante del otro. Esperamos acción, acción y más acción. No existe otro camino. Muchos emprendedores disfrutan “jugando” con su idea de negocio, incluso se enamoran de ella, pero esto puede acabar paralizándolos, ya que ponerla a prueba puede acabar con su idea o convertirla en otra distinta. Les recomendaría que no tuvieran miedo, porque ese miedo paraliza, y emprender es salir a la calle (“get out of the building” que diría Steve Blank) y validar esas ideas para convertirlas en motores de generación de valor para nuestros clientes y para nosotros mismos.